SEGUIMOS ESCUCHANDO A LOS CANDIDATOS
En la tertulia del Botalón, que como cuerpo colectivo no tiene ni podrá tener candidato porque aquí respetamos todas las ideas y todas sus expresiones individuales, seguimos escuchando a los candidatos a la Gobernación y la Alcaldía, cuyas ideas, principios y seguidores respetamos profundamente.
Primero lo hicimos con el doctor Germán Alberto Bahamón Jaramillo, cuyos excelentes planteamientos ya fueron presentados en esta columna, y el martes pasado el turno fue para el médico Rodrigo Lara Sánchez, quien en extensa y seria disertación nos presentó parte de su programa, que está en construcción, no solo por parte de su equipo de asesores sino de la constante consulta con los habitantes de los barrios y veredas rurales a las cuales, explicó, ha venido visitando hace seis años para conocer sus problemas y escuchar sus propuestas de solución, porque no se trata de imponer estas sino de estudiarlas con la comunidad víctima de los problemas y que conocen sus necesidades. El doctor Lara, aseguró, centra su discurso y centrará su programa en la educación, a la que considera la base de la democracia y de una sociedad abierta y en desarrollo. Y en momentos en que todavía se desplegaba en todo el país el paro de maestros, señaló que el gremio tiene toda la razón en sus peticiones esenciales, pues no es posible que el magisterio sea la cenicienta de la sociedad cuando debería ser el estamento mejor pagado y el más apreciado por ella en su conjunto, que así tendría el derecho a exigirle a sus miembros la máxima calidad, evaluada periódicamente para garantizar su idoneidad. Pero para el buen trabajo del magisterio, es necesario que las instalaciones donde él se desarrolla sean de la mejor calidad. La realidad es que hoy tenemos graves problemas en escuelas y colegios, tanto urbanos como rurales, cada uno de los cuales ha sido visitado por el doctor Lara para enterarse “in situ” de su real problemática. No es posible, reveló, que grupo de niños reciba sus pretendidas enseñanzas en un lugar por donde pasan aguas negras, con un olor nauseabundo insoportable todo el día, molesto y sobre todo insalubre para alumnos y docentes.
La prioridad, pues, en el programa de Lara será la educación. Y la salud, porque un pueblo enfermo es incapaz de un desarrollo económico progresivo y progresista. Como médico, el doctor Lara tiene programas concretos para mejorar la salud en Neiva y será como alcalde, no como simple asesor de otro funcionario, que intentará resolver sus serios problemas.
La charla del galeno candidato se extendió por más de una hora y luego dio respuesta a las inquietudes de los tertuliantes, preocupados por la solución que el candidato tenga para casos concretos como la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales –PTAR-; el Sistema Integrado de Transporte; el Plan de Ordenamiento Territorial –POT-; el Aeropuerto, y el caso de las Empresas Públicas de Neiva que el candidato insiste en que hay que reestructurar desde su Junta Directiva, para que no siga siendo una simple dependencia de la Alcaldía, pues no es posible que Neiva siga adoleciendo de los peores servicios públicos del país, gracias que su dirección y organización son obsoletas.
El sabor que quedó entre los miembros de la Tertulia es que el doctor Lara en los últimos cuatro años, después de haber obtenido una sorprendente votación de más de 30.000 sufragios en lasa pasadas elecciones, se ha dedicado a estudiar seriamente los problemas de la ciudad y ha hecho el curso para ser el gerente de una ciudad a la que conoce como la palma de sus manos. Cuando alguien le preguntó si aspiraría a otras dignidades electorales, gane o pierda la alcaldía, fue enfático en afirmar que su aspiración es ser alcalde de Neiva y por el momento no contempla otras aspiraciones.
Las próximas presentaciones ante El Botalón serán la de los candidatos liberales a la Alcaldía y la Gobernación, Gorky Muñoz y Julio Enrique Ortiz. Luego, vendrán todos los otros candidatos. Esperamos, con esto, contribuir al mejor análisis de las diversas propuestas para el próximo periodo.