Fuerte y firme en sociedad por el Huila

Archivo Tertulia

De las Elecciones

La pasada tertulia la comprometimos al análisis de la elección presidencial, para lo cual nuestro contertulio Vicente Ortiz lideró el foro que conformamos para el efecto.

Lo primero que nos asombra es cómo un candidato presidente pierde unas elecciones teniendo todo a su favor, cómo pasa de ganar la presidencia con nueve millones de votos  y ahora aparece con algo más de tres millones.

Qué pasa con Santos y los colombianos? Simplemente una cosa es con el apoyo del Grancolombiano y otra sin él. Le faltó carácter y por ende, liderazgo. Por sí solo, nunca lo habría logrado.

Santos es un hijo político del Grancolombiano como lo son  los otros candidatos,  excepto  Clara Lopez quien es auténtica e independiente en sus pretensiones. Sin el beneplácito del Grancolombiano nadie puede ni debe ser Presidente de la República, el caso Santos no se debe repetir. Debe quedar sumamente claro que el Grancolonbiano es el máximo y único líder de la casta política que amerita manejar este país.

Así las cosas, lo que observamos es una campaña que acompaña al Grancolonbiano y otra que se opone a él y que le toca comerse el sapo de Santos. Difícil elección. Tenemos un bando de ultraderecha que el Grancolombiano en su forma de hacer política recurre al método de la ‘gran mentira’ y que su radicalización lo está convirtiendo en el líder de una ultraderecha peligrosa sin parangón en nuestra historia. Ambos defensores del libre mercado, la confianza inversionista y de la seguridad democrática. En términos económicos es la misma receta.

Porque un nuevo gobierno del Grancolobiano, por persona interpuesta, sería un paso atrás en el desarrollo del país, porque no tenemos que tener a nadie por encima  de nuestras leyes, porque no nos gustan las acusaciones temerarias que generan golpes de opinión que lo beneficien, porque no nos gustan los hakers, ni los chuzadores ni los falsos positivos, ni los guerreristas que todo lo arreglan con la violencia. No nos gustan los “parapolíticos” que prefieren acabar con la guerrilla que negociar con ella. No nos gusta estar peleando con los vecinos. No nos gusta la política del “todo vale”, la Yidispolítica, la repartija de las notarías para aprobar el “articulito” que le permitió la reelección. Porque muchos de sus colaboradores están presos por malos manejos. La lista es desafortunadamente larga, las denuncias contra el Grancolombiano en la sala de acusaciones del  congreso suman más de 250 y duermen el sueño de la impunidad por obvias razones..

 

Porque una cosa es Santos y otra el gobierno que maneja, logró enmendar muchos errores del pasado; reestructuró la economía, bajó la inflación y el desempleo y el crecimiento del PIB ha estado entre los mayores de Latinoamérica; las relaciones económicas y políticas con los vecinos pasan por un excelente momento; la Unión Europea nos eliminará la visa; aprobó  leyes para corregir grandes injusticias y enrumbar el país hacia una paz negociada con la principal guerrilla que amenaza nuestras instituciones. Lograr un preacuerdo en tres de los cinco puntos propuestos es histórico, nunca habíamos llegado tan lejos en una negociación con las Farc. Porque la negociación de Paz en la Habana es el comodín de nuestro presidente – jugador, porque los colombianos en su mayoría queremos la Paz. El gobierno de Santos tiene mucho que mostrar pero no sabe  cómo comunicarlo a los colombianos.

El próximo 15 de junio se define todo, ambos bandos lo saben y ya no hay una segunda oportunidad van con todo; Zuluaga y Marta Lucía Ramirez reestructuran su posición frente a las negociaciones  de Paz de la Habana, Santos hace alianzas con el resto y capitaliza su gestión de Paz.