Fuerte y firme en sociedad por el Huila

Archivo Tertulia

AFANES DE UN TURISTA NACIONAL

PARA EL RINCON DEL BOTALON

Cuando de viajar se trata el turista nacional habitual piensa en la costa o en el interior. Que grata oportunidad para un contertulio del Botalón es seleccionar el interior especialmente cuando se intenta  conocer el Eje cafetero. Este destino ha pasado a ser uno de los preferidos y con razón de los colombianos en la última década en especial por el empuje increíble que la clase dirigente y la comunidad de esa región le han inyectado a todas sus gestiones en busca de un desarrollo turístico sostenible. Hace 15 años un terremoto de 6.2 grados en la escala de Richter azotó y semi destruyó las ciudades de Armenia, Pereira, La Tebaida y muchas poblaciones circunvecinas generando más de 1200 muertos y centenares de miles de damnificados  con más de 280 mil personas que perdieron sus casas sin hacer cuenta de los demás aspectos socioeconómicos que se produjeron . Se estima que este evento se repite cada 20 o 30  años dada la infeliz confluencia tectónica de las placas de Nazca y Caribe con la llamada placa suramericana. Pues bien. En vez de sentirse derrotada la región afrontó con éxito el titánico desafío de la reconstrucción. Después de una ayuda sistemática del alto gobierno a través del programa denominado FOREC y de ingentes esfuerzos regionales y nacionales hoy en día se puede decir con razón que “…el ave Fénix resucitó de sus cenizas…” y el llamado Eje cafetero exhibe un alto índice de desarrollo en todo sentido como respuesta a los distintos desafíos que se le plantearon no solamente por el terremoto sino por la caída brusca de la economía cafetera que hizo similares estragos al fenómeno telúrico. La roya, la broca, el calentamiento global , el alto costo de la mano de obra, obligaron a cambiar y sustituir formas de producción. Nació entonces la finca cafetera turística que permitió una gigantesca oferta de servicios  además de la sustitución del café por el plátano y otros cultivos centrándose a buscar la producción de café de alta calidad con denominación de origen para competir en mejores condiciones. Concomitantemente la construcción de parques temáticos como el Parque del café , Panaca , Parque del Arriero,  etc.  permitieron la atracción hacia miles de visitantes que encuentran una verdadera distracción en sus visitas plasmadas de toda clase de espectáculos, atracciones mecánicas, fauna y flora, museos, guías turísticos, Y el ingenio e inventiva ha permitido otras atracciones bien interesantes como es el paseo en balsas de guadua por el Río de La Vieja o la visita a la población de Salento que se engalana con espectacular preciosismo en artesanías, comidas, decoración de exteriores, música en las calles, y un paisaje montañoso pintoresco. A su vez Armenia se yergue majestuosa con aeropuerto internacional y presencia de múltiples construcciones de gran altura con todo el reforzamiento antisísmico que exige la tecnología de la ingeniería moderna, con grandes centros comerciales, hoteles de cadena,  agradables parques y avenidas amplias  y con la simpática presencia del sistema integral de trasporte público que lleva el emblemático y bien escogido nombre de “Tinto” en alusión a nuestra carismática bebida. La conservación de pequeños poblados como Pueblo Tapao, Montenegro, y muchos otros, con una arquitectura rural que enfatiza el uso de los colores fuertes, las construcciones en guadua y bahareque crean un entorno pintoresco y muy agradable.

La situación contrasta cuando regresando por nuestras empinadas carreteras observamos en los linderos del alto conocido como La Línea  la majestuosidad de nuestras montañas con cultivos de árboles no nativos para uso comercial y la cada vez más precaria presencia de nuestra preciosa Palma de Cera en vías de extinción a pesar de haber sido declarada en 1985 como el árbol nacional por el Congreso. Esta especie es la más alta dentro de su grupo de monocotiledóneas en el mundo y puede llegar a medir más de 60 metros. Pero lo que más impacta es el aspecto de la interrumpida obra del gran túnel de la línea que ha dejado centenares de obras de gran dimensión como puentes, viaductos, carreteras, túneles, etc sin terminar convirtiéndose en ominoso homenaje a la desidia oficial como muestra de la incompetencia de nuestros funcionarios públicos que por acción, omisión o corrupción permiten que se den estos insultantes derroches de dineros públicos. Cuando debía ser un orgullo de la ingeniería nacional se ha vuelto un bien mostrenco de dudoso futuro. Qué diferencia cuando uno tiene la oportunidad de contemplar unas obras como las  supercarreteras ecuatorianas construidas en el gobierno izquierdista de Correa o el monumental Metro de Ciudad Panamá bajo el nivel del mar en el gobierno derechista de Martinelli. Que será de nuestra querida Colombia donde la corrupción y el desgreño ha fomentado más desigualdad y trastorno social que la misma violencia armada .

Pasando la Línea y ya en dirección al Huila se contempla la fenomenal autopista de doble calzada que rodea a Ibagué contrastando con el desmangurre  recién contemplado y que nos genera gran alegría cuando imaginamos al pasar la mítica montaña del Pacandé como quedaremos de bien interconectados el día que se construya la ampliación de la vía hasta Mocoa. Pero bien entrando a  nuestro terruño se genera la primera gran queja que casi no nos permite saborear los exquisitos pan de yucas y almojábanas de Castilla y es la presencia atiborrante y desafiante de las tractomulas cargadas de combustible y  mal disimulada prepotencia que castigan nuestras carreteras y poblaciones cuando aún resuenan las promesas incumplidas de nuestro Presidente en cuanto a su control. Ya estamos en el Huila. Toca volver a soñar que vamos a estar mejor este año. Saber que somos el primer productor de café del país tanto en calidad como en volumen  con más del 16 % de la producción nacional y más de dos millones de sacos nos reconforta y nos obliga a aprender del Eje cafetero cuando en sus tiempos de brillo y poder no pudieron asimilar el uso adecuado de la riqueza . Tuvo que venir un terremoto y llegar un desastre ambiental para despertar. Tenemos que evitar que eso nos ocurra.