PARA DESPEDIR AL AMIGO
Estamos de luto en El Botalón. Un gran amigo, fundador de la Tertulia ha entregado su alma al Creador. Se fue haciendo honor a su forma de vida. Sin casi avisar. Era él absolutamente impredescible. Nadie sabía cuál podría ser su siguiente acción o movimiento. Podría ser de pronto un sesudo y filosófico comentario como de pronto una algarabía llena de alegría por cualquier asunto baladí. Pero siempre contagiaba frescura, humor, amistad. Se quejaba que la vida no lo había hecho tan simpático como él quería y con esto justificaba muchas de sus bromas. Movía sus gigantescos brazos cual molino de viento para apoyar sus ideas o afirmar sus ideas, brillantes las más de las veces. Era iterativo. Iconoclasta, pero ético. Su amplia cultura y profundos conocimientos jurídicos le dotaban de una particular capacidad de raciocinio difícil de vencer en cualquier reunión o evento. Siempre le solicitamos que hiciera uso de su mejor cualidad cual era un verbo ardiente, explosivo, espontáneo, que igual podía lacerar o adular, con cadencia lógica y armoniosa. Era un verdadero orador. De niño imitaba a Demóstenes encerrado en su habitación de la casa paterna y ya llamaba la atención por la facilidad creadora de su palabra. Amante de la buena mesa y el buen licor hacia gala de sus dotes oratorias para enaltecer cualquier suceso. Nutría sus comentarios con un conocimiento envidiable de la historia nacional, especialmente la parte política y legislativa. Una vez le pedimos que nos explicara un tema que a todos nos parecía un tanto complejo y difícil pero que en su momento era indispensable . Era acerca de la Constitución Nacional. Cuando ya nos aprestábamos para buscar posiciones cómodas que permitieran un fugaz letargo, su sesuda y sencilla alocución nos llevó a una apasionada vigilia que culminó con apretados aplausos. Ese era nuestro amigo DIEGO LEON MOTTA ENCISO. Oriundo de San Agustín, ejerció con brillantez como Profesor y como Juez y siempre mantuvo su terruño como singular blasón de orgullo y distinción. Se nos fué casi sin percatarse de la gravedad de sus dolencias. Contra todo pronóstico. Cuarenta y ocho años de edad lo hacían supuestamente inmune. Pero esa es la Parca que no distingue sexo, edad , ni posición. Nuestro consuelo luctuoso y absurdo es que quizás al hacerle compañía a los otros dos contertulios que ya nos dejaron como fueron Emilio Cuéllar y el Patrón Ignacio Solano se hará en la celestial morada una réplica por demás que mejorada de nuestra Tertulia donde los principios de amistad, respeto y proyección social seguro serán clonados al ritmo de los trinos angelicales. Adios amigo DIEGO LEON. Paz en tu tumba. Condolencias a tu querida familia. A tus compañeros y amigos. Estará tu recuerdo vivo para siempre con nosotros. Así será.