Fuerte y firme en sociedad por el Huila

Archivo Tertulia

EL GRITO DE LA INDEPENDENCIA

Hoy conmemoramos doscientos tres años de haber ocurrido el grito de la independencia de Colombia del yugo español, suceso que cambió totalmente la historia de lo que es actualmente el país, cuando los criollos aprovecharon un viernes que correspondía al día de mercado, donde se congregaban todo el pueblo santafereño para ejercer esa actividad del comercio de bienes necesarios para satisfacer las necesidades de la población en la época colonial.

Aunque no se sabía nada de lo que iba a suceder ese día, los sucesos violentos sucedidos marcaron el inicio de grandes sublevaciones en las colonias que estaban sometidas a la voluntad política, social y económica del imperio español, desde el descubrimiento de América en 1492. Actualmente se han venido gestando una serie de protestas sociales contra la institucionalidad de la república, que cada vez se siente impotente para atender las peticiones crecientes de algunos gremios económicos del país, que buscan reinvidicaciones sociales para mejorar sus condiciones de producción y por consiguiente el bienestar de sus familias.

Lo que si es bien cierto, es que el pueblo colombiano está cansado de los abusos de poder de una clase política que se encuentra desgastada y que ha sido criticada de corrupta por las permanentes denuncias por la participación en hechos delictivos que riñen con el Código Penal, que realizan los Organismos de Control de la Nación, que inciden en el desmejoramiento del nivel de vida de los colombianos, que piden a gritos que el Estado asuma los direccionamientos que establece la Constitución Política y las Leyes, para encauzar el sendero hacia una justicia social no discriminatoria como ocurre hoy en día. 

El país está cansado de la guerra, inseguridad ciudadana, impunidad de la justicia, despilfarro del erario, caos administrativo de las dependencias gubernamentales que desempeñan en algunas ocasiones sus funciones a espaldas de las comunidades, que no avizoran un sendero de crecimiento y de bienestar para los miembros de sus familias. Además las actuaciones del ejecutivo en materia de aplicación de los instrumentos de la política económica, no son coherentes porque las medidas que toman, siempre buscan favorecer a los conglomerados económicos del país. El Gobierno Nacional tiene la oportunidad de reorientar su accionar instititucional en favor de los colombianos que piden a gritos un cambio total de las costumbres políticas, para frenar el descontento popular.