El atraso que tiene el Huila en este eje estratégico se debe al abandono del anterior gobierno durante los ocho años de mandato. Macías Arango puso de ejemplo la rapidez con que se atendió el problema del tramo Gigante-Garzón en 21 días frente a los casi cinco años que lleva Pericongo esperando soluciones que aún no llegan, aunque ya se entregó la concesión a Ethus, empresa del mayor contratista del Estado, William Vélez, según su opinión. Esto, lo dijo el candidato, no es garantía de cumplimiento, pero sí de disponibilidad de recursos para atender la vía 45 desde el Putumayo (Santana) hasta Neiva, la única 4G que cruza el departamento y con un lento desarrollo. En cuanto al atraso en las vías terciarias, acusó a los alcaldes actuales que no participaron en la consecución de recursos pues solo dos de treinta y siete presentaron proyectos. Esta es una clara muestra de la escasa visión de progreso de los administradores municipales por su tradicional mirada electorera. Asumió el compromiso de terminar el Distrito de Riego Tesalia – Paicol y consideró la sostenibilidad ambiental como una transversalidad a todas las actividades productivas por lo que impulsará las cuatro PTAR en Neiva, Pitalito, Garzón y La Plata y las tareas en servicios públicos estará en la ampliación de cobertura de todos los que tienen ese indicador bajo, excepto la energía eléctrica. Buscará también aplicar la telemedicina en infraestructura digital.
De entrada, Macías Arango aclaró que representa un partido tildado de “enemigo de la paz” y causante de la polarización que se vive en Colombia. Sin embargo, los últimos hechos de algunos jefes de la antigua guerrilla que firmaron la paz “le dan la razón a nuestra posición”. Por esto, es partidario de que se aplique la política de seguridad democrática. Aunque en el Huila no hay hechos mayores, la población tiene zozobra. En salud, hay que mejorar el funcionamiento de las ESES que operan hoy como remisoras a hospitales de otros niveles. La mayoritaria composición de los usuarios como pertenecientes al régimen subsidiado y particularmente en los pequeños municipios hace que el riesgo de colapso de un sistema por la quiebra de Comfamiliar, por ejemplo, obligue a que las ESES funcionen. Aplicará en cultura el plan SACÚDETE (Salud, Cultura, Deporte y Tecnología) para integrar la solución a estas necesidades de la juventud.
En educación promoverá la estrategia de Ciclos Propedéuticos para facilitar la incorporación de los estudiantes al mercado laboral a medida que vayan pasando los ciclos técnico, tecnológico y profesional. Es partidario de una solución cualitativa de la vivienda y no solo cuantitativa para evitar la acumulación de inmuebles que no se colocan en el mercado.
Macías Arango no ofrece empleos para captar votos sino crear las condiciones para fortalecer sectores de gran futuro como el agropecuario pero con valor agregado, es decir, con desarrollo agroindustrial en renglones como el cacao y frutales, piscicultura y café y crear mecanismos de apoyo como los que implementó como secretario de Agricultura y Minería del Huila y que llamó “ICR Complementario” con el que logró la renovación de cafetales, piscicultura y cacao. Esto ligado a una educación pertinente que forme los profesionales que el Huila necesita y no como lo ha experimentado el mismo al requerir veterinarios expertos en especies piscícolas que localmente no encuentran porque se especializan en ganado y caninos.
Para atraer el turismo hay que aplicar las diferentes actividades de la economía naranja y mejorar los destinos turísticos. Finalmente, la atracción de inversiones llega no ofreciendo descuento de impuestos sino ofreciendo infraestructura como requiere la industria y los servicios.
En cuanto a la Zona Franca, hay que atraer dos empresas exportadoras con claro conocimiento de los mercados.
Es claro que el Huila no ejerce un liderazgo nacional perro tampoco podemos conformarnos con el nivel de atraso que muestra el departamento especialmente en indicadores sociales como el coeficiente Gini que mide la inequidad. Hay que buscar un liderazgo regional. Por eso, cree en la regionalización, pero ve muy difícil que la integración de municipios en una RAP con dependencia presupuestal centralista es imposible. Sí ve posible llegar a acuerdo específicos en determinadas zonas como los departamentos del Macizo Colombiano.
“No tengo rabo de paja” y la única forma de acabar la corrupción es vinculando gente honesta, no solamente incorporar pliegos tipo u otra modalidad que tiene también dificultades. Por tanto, la mejor herramienta contra la corrupción es tener en la administración gente capaz y honesta. Nada más.
Como la mayoría de los municipios del Huila, al igual que muchos del país sufren el centralismo de Estado, es necesario hacer gestión en el alto gobierno. En esto descansa su capacidad de gestión por la cercanía que tiene con el gobierno nacional. Actualmente, no hay más opciones para lograr los recursos que requiere nuestro departamento.