Fuerte y firme en sociedad por el Huila

Archivo Tertulia

RESPETO A NUESTRO ESTADO DE DERECHO

Las sociedades civilizadas tienen como base el respeto a lo que Jean Jacques Rousseau llamó el Contrato Social y nosotros, con nuestros constitucionalistas, hemos convenido en definir como el Estado Social de Derecho, que debe ser venerado no solo en las palabras sino en los hechos y actitudes que en nuestra vida adoptemos. Acatar los fallos de la justicia y de los entes de control, después de ejercer nuestros derechos a la legítima defensa, pero sin argüir privilegios especiales por alguna especie de condición superior al resto de los ciudadanos, es obligación de todos aquellos que vivimos al amparo de nuestras leyes, iguales para todos y sin excepción alguna por la familia, el cargo, la capacidad política o económica, o los supuestos servicios prestados a la comunidad, por lo cual se pretenda recibir un trato diferente al de los demás. Independientemente de las opiniones políticas, de los cargos que se ocupen o hayan sido ocupados, de las supuestas o reales persecuciones que se hayan sufrido en desempeño de funciones oficiales, de los consejeros que se tengan al más alto nivel, nadie puede sentirse superior a la justicia y los entes de control para eludir su acción con marrullas leguleyas, al amparo de tinterillos hábiles o habilidosos para torcerle el cuello a las normas. Y esto debe aplicarse con mayor fuerza a quienes ocupan altos cargos de responsabilidad política, elegidos por sus conciudadanos, convencidos de la rectitud de sus actuaciones y muchas veces defensores incondicionales suyos porque se les ha convencido del pundonor intachable de sus líderes, y a quienes se burla cruelmente porque tales líderes no responden a tan alta estima. Porque si se ocupa una posición de privilegio elegido por sus conciudadanos, se tiene además la responsabilidad de darles a estos un buen ejemplo, ya que si en las más altas esferas de la sociedad no se respetan los fallos de la justicia y los entes de control, los de abajo se sienten autorizados para hacer lo mismo. Y eso implicaría la total destrucción del Estado de Derecho. Por esto, estamos completamente de acuerdo con el grupo de notables ciudadanos que ayer elevaron ante el señor Procurador General de la Nación un Derecho de Petición con la solicitud respetuosa de que haga cumplir sus propias decisiones que sancionaron a la señora Gobernadora del Huila, doctora CIELO GONZÁLEZ VILLA, “con la consecuencia inexorable de su destitución e inhabilidad, con el fin de terminar con la interinidad moral, la ingobernabilidad de nuestra región y el fraude a la democracia, protagonizado por quien, a sabiendas de la multitud de investigaciones de todo orden que tenía por faltas graves en el desempeño del cargo como alcaldesa de Neiva, que hacía perfectamente predecible su destitución, aspiró al cargo de Gobernadora con el aval espurio del partido de la U, causando ingentes perjuicios al erario y a nuestra región”.