Fuerte y firme en sociedad por el Huila

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Tertulia del 27/09/2018

LAS RELACIONES INTERPERSONALES PARA EL ÉXITO EN SOCIEDAD

Las relaciones interpersonales hacen parte de las llamadas habilidades sociales que son las que permiten el desarrollo del individuo en la sociedad. Siempre se ha dicho, mucho más ahora, que solos no podemos por lo que tenemos siempre que buscar integrarnos a nuestra propia comunidad determinada por nuestras actividades profesionales, o más ampliamente, por el entorno cercano. De acuerdo con María Eugenia Orozco, para unas exitosas relaciones interpersonales es importante contar con lo que se conoce como LA CONFIANZA BÁSICA que, a su vez requiere cuatro elementos clave: 

1.- Vinculación: (a la sociedad, a la familia, a la organización a la que pertenece, etc.)
2.- Singularidad: No somos repetibles, somos únicos y no podemos pensar que nuestros amigos son solo aquellos que piensan lo mismo que nosotros. Por el contrario, la gracia de las relaciones interpersonales es mantener una relación estable, agradable y placentera con quienes piensan diferente a nosotros y entender que, al igual que nosotros, son seres únicos e irrepetibles y no podemos siquiera intentar que sean como nosotros.
3.- El Sentimiento de poder que no se refiere a tener poder frente a los demás sino tener la capacidad de hacer las cosas y darnos cuenta, en las distintas fases de la vida, que sí podemos.
4.- Las pautas o modelos; normas o derroteros que se imparten desde el hogar y que en los procesos formativos del individuo se van acrecentando. Esto requiere que el individuo conozca de donde viene, como está integrada su familia, etc.

Barreras para una mejor interrelación personal

Aunque hemos mencionado que alcanzar una mejor interrelación personal resulta sencillo, exige romper algunas barreras. La  más difícil es el desconocimiento que tenemos de nosotros mismos. Parece extraño pero muchos de nosotros no nos conocemos; cuando actuamos de determinada manera no sabemos por qué lo hicimos.  A veces, queremos explicar algún comportamiento recordando rasgos genéticos (del abuelo, del papá, de la mamá, etc.) pero no es una respuesta que indique que nos conocemos. La Dra. Orozco nos hizo un ejercicio anotando en un papel a nuestras espaldas una palabra que, a juzgar por el que la escribió, califica nuestro comportamiento. Para muchos resultó un “descubrimiento” pues nunca nos han dicho una palabra que identifique como somos. Hay que saberlo.

Por último, tenemos que “verbalizar” el amor es decir, expresar lo que sentimos. Solo así tendremos comunicación asertiva y lograremos lo que nos proponemos en nuestra vida en sociedad.