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Tertulia del 19/11/2019

LA GUERRA CIVIL ESPAÑOLA: UNA HISTORIA QUE NO ACABA

La Génesis

El fracaso de la prolongada dictadura del General Primo de Rivera durante casi siete años y su renuncia en 1930 generó unas elecciones que ganaron las fuerzas políticas anti monarquistas con el forzado exilio del Rey Alfonso XIII. Esto conllevó al nacimiento de la llamada Segunda República Española con la Constitución de 1931 que implicaba profundos cambios sociales, económicos y políticos. La reforma agraria, la declaratoria de Estado Laico con la pérdida de las prebendas que la Iglesia detentaba desde antaño, las leyes que favorecían a la pujante clase obrera con un crecimiento sindical muy importante y en fin una serie de reformas que pretendían la modernización del Estado conllevaron a la polarización de la sociedad española alinderándose en derechas (patronos, militares, clero, pro monárquicos, etc. ) y en izquierdas (corrientes socialistas , sindicalismo, campesinado y clase obrera con un partido comunista minúsculo que poco papel jugó). Al radicalizarse las fuerzas aparecieron los grupos extremistas de la Falange Española y los Requeté por la derecha y los sindicalistas anarquistas por la izquierda, ambos convertidos en fuerzas paramilitares y que cometieron crímenes atroces. Simultáneamente, la cúpula Militar orientada por el General Emilio Mola llamado “el Director “comenzó una conspiración aliada con la Monarquía y hubo varios intentos de golpe sofocados como el del General Sanjurjo. Pero la República se fortaleció mucho cuando en las elecciones de 1936 ganó la izquierda y se instauró el gobierno legítimo del llamado Frente popular con una clara posición socialista. Esto polarizó mucho más al país cuando se inició la toma de empresas y haciendas, las masacres campesinas, los crímenes políticos, la quema de iglesias y conventos, así como el asesinato de obispos, sacerdotes y monjas especialmente por anarquistas de izquierda, aunque también hubo desafueros por parte de la derecha contra el clero republicano.

Plena Guerra

El detonante de la situación fueron dos crímenes políticos. Uno el del teniente Castillo izquierdista de la Guardia Civil y el otro la muerte de José Calvo Sotelo político parlamentario de la más rancia estirpe conservadora. Pocos días después el Golpe de Estado que estaba sigilosamente concebido inició en la Provincia del Marruecos Español con el fusilamiento de las autoridades civiles y militares republicanas de la ciudad de Melilla. El General Franco recibió el pronto auxilio del régimen fascista italiano de Benito Mussolini y además de bloquear el estrecho de Gibraltar logro trasladar a España el veterano Ejército Africano con el cual se inició la invasión a la Península. Pero la sublevación no logró comprometer todas las ciudades ni cuarteles del país el cual quedó claramente dividido en dos bandos con casi igualdad de fuerzas al inicio de la guerra (Cerca de 800 mil hombres cada bando y cerca de 1500 aviones y una flota marítima con acorazados, destructores y submarinos. Vino entonces la cruenta campaña militar de confrontación que dejó más de un millón de muertos con crímenes de guerra sin nombre como fueron el bombardeo de Guernica o la matanza de Badajoz. Los franquistas o nacionalistas contaron con el apoyo directo de Hitler, de Mussolini y de Portugal con Salazar. Gran Bretaña y Francia pactaron un estado de neutralidad que fue incumplido y agravado con la posición de Estados Unidos que surtió de combustible a los golpistas. A su vez los republicanos contaron con el apoyo de México, la Unión Soviética y Francia en forma inicial. Estos dos últimos exigieron el pago de contado por lo cual hubo que venderse las reservas de oro del Banco De España (540 toneladas de oro). Fue un ensayo de armas y estrategias de los protagonistas de la Segunda Guerra Mundial. Ambos bandos contaron con la participación de Brigadas Internacionales de Voluntarios. Pero la victoria de Franco en muchos casos no admitió siquiera la rendición. Sólo el fusilamiento o la internación en campos de concentración. Esto generó el destierro masivo de millones de españoles que se regaron por el mundo entero por salvar su vida. Un país destrozado que duró varias décadas en reconstruirse y que gracias a la transición liderada por el nuevo Rey Juan Carlos en 1976 a través de Adolfo Suárez logró una democracia parlamentaria con una recuperación social y económica admirable. ¿Cuál fue el costo de la confrontación violenta entre hermanos cuando los odios manipulados los vuelve enemigos? Esta es la pregunta que acecha al mundo y a Colombia. Tema de reflexión actual.