Fuerte y firme en sociedad por el Huila

Actividades

Tertulia del 12/11/2019

CUATRO TABLAS O UN APOSTOLADO DE LA CULTURA

También le hizo compañía al Obispo Libardo Ramírez Gómez en muchas actividades incluyendo la creación de la Sociedad Bolivariana y fue así como en todo su recorrido vital y profesional se acuñó ese nombre en multitud de actividades desde periódicos estudiantiles hasta reuniones de distinguidos escritores. Congraciado con un ingreso inicial en la Universidad Nacional de Bogotá para estudiar Derecho y Filosofía tuvo que trasladarse a Popayán donde culminó su carrera con un brillante desempeño. Allí comenzó a alternar con los que serían luego sus compañeros de lides culturales el pintor Filomeno Hernández y el escultor Emiro Garzón, renombrados artistas huilenses que trascienden las fronteras nacionales. Alternando su exitoso desempeño profesional como jurista ha continuado desarrollando una innumerable cantidad de actividades culturales que abarcan casi todos los campos y que siendo su punto de acción en Garzón generan mucha mayor admiración por que además de no recibir ningún dinero público enfrenta un permanente desafío por la carencia de recursos. Ha organizado ocho encuentros de escritores, reuniones de poetas, publicación de un sinnúmero de libros y cuentos, el primer festival de narrativa oral con universitarios de Bogotá, clases de lectura a niños escolares, exposiciones de arte, pintura y escultura, construcción de un museo de arte en el sector rural, etc. etc. De los libros que recuerda menciona La Muerte del Espino que trata sobre un crimen macabro de tres mujeres hace varias décadas y Huellas de Garra que recoge el lamento inmenso y nunca bien ponderado de los afectados por la represa del Quimbo cuya cercanía hizo más visible sus deleznables efectos. Galardonado por los gobiernos departamental y municipal nunca recibió el complemento en metálico que debiera significar un homenaje oficial. Pero en vez de quejarse se solaza comentando cómo ha invertido buena parte de su patrimonio familiar en todas sus actividades cariñosamente acompañado de su esposa a quien considera como su gestora y socia permanente. Y al mirar al presente nos describe y comparte la patética realidad de nuestra juventud universitaria que abrumada por el mundo digital ha perdido la costumbre de la lectura y ni sabe escribir ni mucho menos leer en forma crítica. Todo se digiere en comprimidos y se ha perdido la capacidad de comunicación humana a través de la palabra viva. Bien nos explicó cómo hay de diferencia entre la cultura y la educación…se puede llegar a la universidad y tener un ostentoso título, pero si no hay cultura, no se genera ética ni moralización en una escala de valores y la aproximación humana se pierde y cada cual se desempeña en forma individual. Si no tiene visión global, si no conoce su historia, su entorno, sus obras de arte y literatura, su música inmortalizada desde siglos atrás, si no se pueden abrevar en la fuente sin fondo de la literatura las creaciones del espíritu humano, pues poco o nada tendrá para engrandecer su mente y alma y tener capacidad de disenso, o sea aceptar y respetar la palabra y la opinión ajena así no se comparta que es lo que finalmente construye los finos tejidos sociales de los pueblos y los hace sobrevivir con identidad.

Así pues, con el estimulante ejemplo de nuestro invitado el Dr. Amadeo González estaremos prontos a compartir actividades y pendientes de convocar a nuestra comunidad para participar en el desarrollo de la cultura especialmente en estos momentos de confrontación y polarización y cuando más requerimos el mutuo respeto y el manejo del disenso en forma creativa.